Efectos secundarios de la vitamina C


La vitamina C es esencial para ayudarnos a evitar y/o controlar ciertas enfermedades como el resfriado, por lo que siempre la asociamos con el mantenimiento de la salud. Sin embargo, su consumo indiscriminado puede tener consecuencias indeseables en el organismo. Hoy te hablamos sobre los efectos secundarios de la vitamina C.

A veces pensamos que “mientras más mejor” y no hay nada más alejado de la realidad. Los médicos recomiendan que la ingesta diaria de vitamina C sea de unos 60mg a 100mg por día, si excedes esta dosis puedes poner en riesgo tu salud, en vez de evitar las enfermedades.


Efectos secundarios de la vitamina C:

Trastornos digestivos: el exceso de vitamina C es desechado, pero si la cantidad es excesiva puede causar irritación en el intestino, lo que conlleva a la aparición de diarrea y vómitos; además causa indigestión y acidez.

Mareos y nauseas: la irritación en el sistema digestivo conlleva a calambres en el estómago, lo que causa nauseas repetitivas y mareos.

Piedras en el riñón: el exceso se deposita y cristaliza en el riñón, lo que a la larga se puede convertir en piedras.

Cansancio muscular: el exceso causa fatiga en los músculos, pues al estar almacenado interfiere con el intercambio de minerales a nivel celular.

Insomnio: puede ser causado por la incapacidad del cuerpo para lograr el reposo mientras intenta eliminar el exceso de vitamina.

Piel enrojecida: en personas susceptibles se puede presentar piel enrojecida, erupciones y prurito.

Ahora que ya conoces las alteraciones que puede causar el exceso de vitamina C en el organismo, puedes cuidarte sin llegar a los extremos.

El ejercicio puede ayudar a mejorar el humor.


El ejercicio puede mejorar el estado de ánimo, sin embargo no todos los ejercicios cumplen ésta función ya que sólo los considerados pesados ​​son los más efectivos para lograr este objetivo anímico.

Los investigadores llegaron a ésta conclusión después de estudiar 11 personas a las que se les pidió hacer ejercicio durante 20 minutos, dividiéndolos en dos grupos, así al primero se les dio ejercicios intensos, mientras que el otro solo hizo ejercicio moderado.

Se efectuaron mediciones en el momento antes, durante y después de los ejercicios a los encuestados, así descubrieron que los que hicieron ejercicios moderados no presentaron ningún cambio en el estado de ánimo, mientras tanto aquellos que hicieron ejercicio intenso a los 20 minutos tuvieron un experiencia de respiración pesada y sintieron los músculos calientes, sin embargo mostraban una actitud más positiva.

Estos resultados tienen implicaciones sobre los efectos de la intensidad del ejercicio y su recomendación para producir un mejor estado de ánimo, dijeron los investigadores del Departamento de Ciencias del Deporte de la Universidad de Manchester, Inglaterra, según el Telegraph.

Los investigadores psiquiatras creen que el estado de ánimo mejora después del ejercicio vigoroso, como un fenómeno que se produce por la liberación de las hormonas de la felicidad o científicamente conocidas como las endorfinas, que inducen a la estimulación de una mejora del estado de ánimo.

Consejo saludable: Este tipo de efectos relacionados al bienestar general o psicofísico que produce el ejercicio físico intenso, es uno de los tantos motivos saludables por los que se debe optar por ellos, como una forma de vida, para asegurar las mejores condiciones de salud en todos sus niveles.

Encontrando los mejores momentos para tomar agua.


Tomar agua regularmente a través del día es algo que escuchamos constantemente en todos los medios que tienen que ver con la salud. El agua nos ayuda a limpiar nuestras toxinas, mantiene nuestros órganos hidratados, previene la fatiga y ayuda a mejorar la energía, así como también hace de soporte para muchos otros beneficios para nuestra salud.

Pero si bien obviamente es cierto que tomar una buena cantidad de agua todos los días puede tener un efecto muy positivo en nuestro cuerpo en general, parece que tal vez siempre nos olvidamos de la mejor razón para mantenernos hidratados.


Podría ser posible que tomar suficiente agua en los momentos correctos es un secreto de las personas flacas y saludables, ya que el agua tiene propiedades que ayudan a regular el apetito. Hay conocimientos antiguos acerca del cuerpo confundiendo hambre por sed; todos hemos pasado por lo siguiente: tener muchísimo hambre, comer una comida bien copiosa y luego tener hambre nuevamente a las 2 o 3 horas. Y el problema ahí es que nuestro cuerpo nos está pidiendo agua, pero lo confundimos como si nuestro cuerpo tuviese más hambre. Tomar un vaso o dos de agua debería sacarnos el “hambre” fácilmente.

Nos dicen que tengamos en cuenta que el 2% de deshidratación en el cuerpo puede tener un gran impacto en nuestro bienestar. Mientras que esto probablemente sea cierto, es bastante difícil deshidratar el 2% de nuestro cuerpo, lo que requeriría no tomar agua y transpirar mucho; y en dicho caso tendríamos mucha sed, lo que nos haría querer tomar agua rápidamente.

La manera en la que menos nos esperamos que nuestro cuerpo esté un poco deshidratado es comiendo comidas muy copiosas. Esto es porque los alimentos van a tu estómago y se empapan en agua de tu cuerpo que utiliza para la digestión, y esto te puede dejar bastante deshidratado pero no en la manera convencional, lo cual causa que el cuerpo se confunda un poco en el estímulo y nos termina diciendo que tenemos más hambre, cuando en realidad lo que necesita es agua.

Entonces, los momentos más importantes para tomar agua son:

- Antes de las comidas principales (con el estómago vacío)
- Luego del ejercicio (con un poquito de sal marina dentro)
- En la mañana, luego de despertarse (también con un poquito de sal marina dentro)

Encontrando los mejores momentos para tomar agua.


Tomar agua regularmente a través del día es algo que escuchamos constantemente en todos los medios que tienen que ver con la salud. El agua nos ayuda a limpiar nuestras toxinas, mantiene nuestros órganos hidratados, previene la fatiga y ayuda a mejorar la energía, así como también hace de soporte para muchos otros beneficios para nuestra salud.

Pero si bien obviamente es cierto que tomar una buena cantidad de agua todos los días puede tener un efecto muy positivo en nuestro cuerpo en general, parece que tal vez siempre nos olvidamos de la mejor razón para mantenernos hidratados.


Podría ser posible que tomar suficiente agua en los momentos correctos es un secreto de las personas flacas y saludables, ya que el agua tiene propiedades que ayudan a regular el apetito. Hay conocimientos antiguos acerca del cuerpo confundiendo hambre por sed; todos hemos pasado por lo siguiente: tener muchísimo hambre, comer una comida bien copiosa y luego tener hambre nuevamente a las 2 o 3 horas. Y el problema ahí es que nuestro cuerpo nos está pidiendo agua, pero lo confundimos como si nuestro cuerpo tuviese más hambre. Tomar un vaso o dos de agua debería sacarnos el “hambre” fácilmente.

Nos dicen que tengamos en cuenta que el 2% de deshidratación en el cuerpo puede tener un gran impacto en nuestro bienestar. Mientras que esto probablemente sea cierto, es bastante difícil deshidratar el 2% de nuestro cuerpo, lo que requeriría no tomar agua y transpirar mucho; y en dicho caso tendríamos mucha sed, lo que nos haría querer tomar agua rápidamente.

La manera en la que menos nos esperamos que nuestro cuerpo esté un poco deshidratado es comiendo comidas muy copiosas. Esto es porque los alimentos van a tu estómago y se empapan en agua de tu cuerpo que utiliza para la digestión, y esto te puede dejar bastante deshidratado pero no en la manera convencional, lo cual causa que el cuerpo se confunda un poco en el estímulo y nos termina diciendo que tenemos más hambre, cuando en realidad lo que necesita es agua.

Entonces, los momentos más importantes para tomar agua son:

- Antes de las comidas principales (con el estómago vacío)
- Luego del ejercicio (con un poquito de sal marina dentro)
- En la mañana, luego de despertarse (también con un poquito de sal marina dentro)

El té verde y sus beneficios


El té verde es una bebida utilizada como medicina desde hace al menos 4.000 años. Originariamente de China, hoy es famoso alrededor del mundo entero por sus valiosos beneficios para la salud.

Desde la antigüedad, los chinos utilizan el té verde para tratar desde dolores de cabeza hasta depresión. Pero por lo que más se le reconoce en la actualidad es por el descubrimiento de investigadores de la Universidad de Purdue, que concluye que un componente del te verde inhibe el crecimiento de las células cancerígenas. Científicos japoneses del Saitama Cancer Research Institute, pudieron verificar que el cáncer de mamas es menos recurrente y se ramifica con menos rapidez en mujeres que acostumbran a tomar 5 (o más) tasas de té verde al día.


Por otro lado, existen estudios que demuestran la eficacia del te verde para reducir los niveles totales de colesterol, como también equilibrar los niveles del colesterol bueno. Además, se ha comprobado que el té verde protege la salud dental, ya que destruye las bacterias que se alojan en la boca. De la misma manera, ayuda a eliminar las bacterias que provocan intoxicación a través de algunos alimentos.

Por ahora no se han detectado efectos negativos en esta bebida. Sólo se previene a quienes sufren de insomnio ya que contiene cafeína, aunque en una cantidad mucho menor a la que se encuentra presente en el café. Si quieres gozar de los beneficios del té verde solo debes utilizar por cada taza de aguar hervida, entre 2 y 4 gramos (una o dos cucharitas pequeñas) o una bolsita, si lo compras en esta presentación. Déjalo asentar durante 3 minutos para asegurarte de que se desprendan todos sus componentes, y luego retíralo. Antes de tomarlo, se recomienda dejar enfriar unos 3 minutos más.

20 alimentos antienvejecimiento.


Un mecanismo muy poderoso para asegurar tu lozanía y longevidad es el tipo de alimentos que incluyes en tu dieta. Aquí te presentamos 20 opciones:
Manzanas. Combaten los radicales libres, principales responsables del envejecimiento.
Té verde. Es una fuente excelente de antioxidantes.
Salmón. Rico en proteínas saludables y ácidos grasos Omega -3, mejora la función del sistema inmunológico.
Miel. Provee energía y posee tantos antioxidantes como las frutas y verduras.
Vegetales de hojas verdes. En particular las espinacas protegen de la degeneración celular propia de la edad.
Leche. Posee fitoquímicos que ayudan a mejorar la función corporal.
Frutos rojos. Ricos en flavonoides que presentan efectos antioxidantes muy poderosos.
Aguacate. Contiene vitamina E y ayuda a controlar los niveles de colesterol.
Brócoli. Fuente de vitamina A y vitamina C, ayuda a prevenir y combatir infecciones y regula el sistema inmunológico.
Café. Tomado con moderación podría prevenir la enfermedad de Parkinson.
Ajo. Alimento muy poderoso que previene cáncer y otras enfermedades.
Agua. Beber 8 vasos de agua al día ayuda a eliminar las toxinas del organismo y mantenerlo en condiciones óptimas.
Ciruelas pasas. También poseen una gran cantidad de antioxidantes, reducen el riesgo de cáncer.
Tomates. Ricos en flavonoides que poseen propiedades antiinflamatorias.
Chocolate. Ayuda a disminuir la presión arterial; el amargo es mucho más saludable.
Algas marinas. Ricas en yodo y selenio, previenen el crecimiento de células cancerígenas.
Calabazas. Ricas en antioxidantes, previenen el proceso de envejecimiento además de estimular la función metabólica.
Yogur. Contiene bacterias vivas que refuerzan el sistema inmunológico y digestivo.
Soja. Poseen grasas insaturadas saludables, poderosos antioxidantes y flavonoides, además de ser una excelente fuente de proteína
Vino. Su consumo moderado te provee de una gran cantidad de antioxidantes que te asegurarán una vida más larga y saludable.

Fuente: Gabriela Abihaggle

Mejorando la digestión


La digestión es un área esencial en la salud y la nutrición de la cual no siempre se habla lo suficiente, a pesar de que muchas personas sufren de hinchazón, indigestión, y problemas con la absorción de nutrientes. Convencionalmente, estos problemas son resueltos utilizando drogas o soluciones rápidas, y no se analiza la raíz de problema, que puede venir de algunas áreas diferentes:
Problemas emocionales o de relajación
Comer demasiado rápido
Comer alimentos procesados


Entonces en este post les comentaré algunos cambios que pueden realizar para mejorar su digestión:

1 - Mezcla comidas grandes y pequeñas

Algunas veces solamente queremos comer algo liviano, no tenemos demasiado hambre y está bien. De hecho, algo importante para nuestra digestión es no comer nada por algunas horas o alimentarnos más livianamente, lo que le proporciona un poco de descanso a nuestro sistema digestivo.

De cualquier manera, hay veces que necesitaremos alimentarnos con mucha cantidad para darle un empujón a nuestra digestión. Para algunas personas, luego de años de comer comidas estilo “dieta” (porciones pequeñas) o 6 pequeñas comidas al día, comienzan a tener una digestión más bien mala cuando salen de su zona de comfort con respecto a la alimentación. Tal vez, alimentarse con una comida copiosa de vez en cuando es justamente lo que necesitas para mejorar tu digestión.

2 - Utiliza digestivos naturales

Amargos - cosas como la achicoria, ensaladas amargas, olivas, vinagre de manzana y tinturas de hierbas amargas. Todas estas cosas pueden ser utilizadas antes de comer para ayudar a liberar jugos digestivos.

Hierbas digestivas - por otro lado, la naturaleza también nos ha dado una cantidad enorme de hierbas para ayudar a facilitar la digestión. Algunas obvias son la menta y el hinojo, las cuales son grandiosas para tomarlas en té luego de las comidas, y funcionan para aliviar el tracto intestinal. También podemos utilizar hierbas para cocinar, por ejemplo, añadiendo romero o tomillo a carnes o vegetales.

3 - Relajarte a la hora de comer

Comer rápidamente o haciendo alguna otra actividad son dos cosas que son muy dañinas para la digestión. Es importante que mastiquemos bien nuestra comida y también que tratemos de comer lo más lento posible.