6 hábitos para llevar una vida saludable


¿Quieres llevar una vida saludable y no sabes por dónde empezar? Hoy te ayudaremos al respecto. Sólo necesitas un poco de disciplina y verás como tu calidad de vida mejora significativamente. Si quieres sentirte más joven presta atención a estos seis hábitos para llevar una vida saludable.

1) Lleva una alimentación sana: Un estilo de vida saludable debe comenzar cambiando tus hábitos alimenticios. La dieta tiene un rol fundamental a la hora de mantener la buena salud y prevenir enfermedades. De hecho, la mayor parte de las enfermedades son producidas por faltas de nutrientes. Por eso debes llevar una dieta balanceada que te suministre todos los nutrientes necesarios.

2) Haz ejercicio: El ejercicio físico es esencial para mantener una buena calidad de vida. La falta de actividad es una de las principales causas de debilidad y de una salud pobre. Está directamente relacionada con una serie de problemas como la artritis y el reaumatismo. Además, los problemas de corazón se originan de una pobre circulación sanguínea (la cual podrías mejorar a través del ejercicio).

3) No fumes ni tomes alcohol: Ya sabemos de sobra que el cigarro conlleva una gran cantidad de consecuencias negativas para nuestro organismo. Por lo tanto, si quieres mejorar tu salud, lo primero que debes hacer es dejar de fumar. Por otra parte, tomar alcohol de forma excesiva también tiene efectos negativos en nuestro cuerpo.

4) No consumas ninguna clase de drogas: Intenta disminuir al mínimo la cantidad de pastillas que tomas. ¿Sientes un pequeño dolor y enseguida buscas alguna medicina? Si lo haces estarás contaminando tu organismo inecesariamente. Aspirinas y píldoras para dormir son algunas de las sustancias que debes consumir sólo en casos necesarios.

5) Desarrolla tu persona: Un estilo de vida saludable requiere que cambies tus hábitos actuales de vida, tus comportamientos y tus actitudes. Esto lo podrás hacer fácilmente si logras un desarrollo interno. De esa manera podrás cumplir el propósito que te hayas propuesto.

6) Por último: presta atención a tu salud bucal: Una buena limpieza de dientes y de encías es fundamental a la hora de lograr un bienestar general.

El tráfico aumenta el estrés y la presión sanguínea


El ruido de tráfico es la mayor fuente de ruido dentro de una comunidad. Sobre este tema han realizado un estudio un grupo de investigadores suecos. Según sus conclusiones vivir cerca de las avenidas con tráfico intenso puede aumentar el riesgo de sufrir de presión alta. Una muestra de 24. 238 adultos suecos mostró que aquellos que viven cerca de avenidas ruidosas tienen una presión más alta que aquellos que viven en ambientes más tranquilos.

La exposición a más de 60 decibeles está asociada a una presión alta entre las personas relativamente jóvenes y los adultos de mediana edad. Este es un factor de riesgo para enfermedades cardiovuscalares como el ataque al corazón. Los adultos de mediana edad que están expuestos a un ruido de tráfico alto de aproximadamente 64 decibeles (un poco más alto que una conversación normal) tuvieron casi el doble de posibilidades de tener una alta presión sanguínea, comparada con aquellas que no.

Otros estudios han mostrado que aquellos que viven cerca de aeropuertos o que trabajan en lugares ruidosos tienen un riesgo mayor de tener alta su presión sanguínea. La teoría es que el ruido funciona para el cuerpo como una señal de situación estresante. Por lo tanto, una exposición crónica puede causar un aumento a largo plazo de la producción de la hormona del estrés, del ritmo del corazón y de la presión sanguínea. Además, el ruido puede ser perjudicial para el descanso correcto.

De todas formas esta no es una prueba suficiente de que el tráfico cercano causa una presión sanguínea más alta. Según los investigadores solamente es un factor a tener en cuenta. Aseguran que todavía se necesitan de más estudios para saber verdaderamente cuál es el efecto de la contaminación sonora sobre nuestra salud.

¿Cuáles son los efectos de los estimulantes?


Los estimulantes son un tipo de drogas que, como puede suponerse, estimulan la actividad cerebral. Por lo tanto, producen un aumento de la agudeza mental, de la atención y de la energía. Esto va acompañado de ciertos efectos: el aumento de la presión arterial, del ritmo cardíaco y de la respiración.

En el pasado los estimulantes fueron utilizados en tratamientos de ciertos problemas como el asma, la obesidad y algunos trastornos neurológicos. Luego de descubrir los peligros que puede conllevar su abuso se intentó disminuir su prescripción. Actualmente se utilizan para tratar una mínima cantidad de dolencias como es el caso de la narcopesia o de ciertos casos de depresión.

Las consecuencias del consumo de estimulantes pueden ser peligrosas. Si bien su uso no conlleva una dependencia física sí pueden resultar adictivos en el momento en que se comienzan a consumir compulsivamente. En casos de dosis altas algunos estimulantes pueden producir sentimientos de hostilidad o de paranoia. Un sentimiento de euforia puede acompaár el uso de esta droga. También puede generar un amento de la temperatura del cuerpo y una irregularidad del ritmo cardíaco. La posibilidad de un fallo cardiovascular también está presente.

En el caso de que estés tomando otros medicamentos y consumas estimulantes debes estar bajo la supervisión de tu médico. Ten en cuenta que los estimulantes no deberían ser tomados junto a remedios que contengan descongesionantes. La combinación puede resultar en un aumento importante de la presión arterial.

Duerme bien y evita el aumento de peso


Si estás siguiendo una buena dieta y haciendo ejercicio pero no ves resultados a la hora de bajar de peso, pueden ser varios los factores que te lo impidan. Problemas en la glándula tiroides, un metabolismo lento o el efecto secundario de algunos medicamentos son sólo algunos de ellos. Pero vayamos a lo básico y prestémosle atención a una causa mayor: el sueño.

¿Estás durmiendo bien? Por dormir bien entendemos al menos siete horas de sueño ininterrumpido en las que sientas que realmente has descansado y que tras ellas te despiertes con energías físicas (no necesariamente mentales) de comenzar el día. Si no estás cumpliendo con ello, tal vez esa sea la causa de que no puedas adelgazar.

Cuando duermes mal tu cuerpo experimenta un desbalanceo hormonal de dos hormonas clave: la leptina y la grelina. La primera es la encargada de informarle a tu cerebro que ya has ingerido suficiente alimento, mientras que la grelina se encarga de fomentar el hambre.


Al dormir mal la falta de sueño produce un descenso en los niveles de leptina y un aumento en los niveles de grelina, lo cual te hace tener mucha hambre y no darte cuenta cuando ya te has alimentado lo suficiente.

Por ello es fundamental que dediques las horas de sueño a dormir, y no a compensar trabajo atrasado, a mirar la televisión o a chatear con tu flirteo de momento.

Corre y disminuye tu alergia y otros problemas


¿Sufres malestares de estómago, alergia o asma? Si es así seguramente no sea demasiado agradable salir a correr y ejercitarse. Sin embargo, no debes perderte los beneficios de realizar actividad física. Más allá de seguir las recomendaciones de tu médico hay un par de medidas que puedes tomar para así potenciar al máximo esos momentos.

Para evitar las alergias sal a correr entre las 5 y las 9 de la mañana. Probablemente te parezca muy temprano pero es cuando los alérgenos te afectarn menos. En lo posible elige un camino con una gran cantidad de árboles. Luego de correr toma una ducha y lava tu cabello. Probablemente de esta manera disminuirás un poco tu alergia.

Si sufres de asma suma un tiempo extra de calentamiento. Camina lentamente durante 10 minutos. Ve aumentando gradualmente tu velocidad. Respira a través de tu nariz, no de tu boca. Si recién estás empezando a ejercitarte hazlo despacio. Ve combinando caminata con corrida de forma moderada. Además, relaja tus hombros y tus brazos mientras que corres. De esa forma abrirás tus pulmones y respirarás más fácilmente.

¿Tienes problemas de estómago? Para evitarlos no comas alimentos altos en grasas o en fibras durante las horas anteriores a realizar ejercicio. Además, toma de dos a cuatro horas para tener una buena digestión antes de salir a correr. Por otro lado, correr a diferentes horas del día también podrá ayudarte.

Analgésicos: recomendaciones para su consumo


Si bien los analgésicos son eficaces y seguros su exceso puede provocar efectos adversos. Ya todos sabemos que son de uso frecuente en la mayoría de los hogares. Medicamentos como el paracetamol, el iboprofeno o la aspirina no requieren de receta médica y pueden tomarse sin problemas mientras se respecten las indicaciones del prospecto. En el caso de que se necesite tomar una dosis mayor es necesario una receta médica.

Los analgésicos son útiles para calmar el dolor de cabeza, el dolor de oído, así como la inflamación y otros malestares menores. También se consumen con el objetivo de disminuir la fiebre. Consumelos respetando las instrucciones y no sobrepasando las dosis indicadas. Durante el consumo de analgésicos es importante beber bastante agua (exceptuando los casos en que el médico nos haya restringido la cantidad de líquidos). De esa manera facilitaremos la eliminación renal.

No es demasiado recomendable tomarlos durante más de diez días sin tener la opinión de nuestro médico. Tengamos en cuenta que el hecho de que los síntomas persistan durante ese tiempo nos obliga a consultar a un profesional.

Una dosis superior a la recomendada o un consumo durante un período demasiado extenso puede provocar efectos negativos para el corazón, los riñones y el sistema nervioso, entre otros. Por otro lado, algunas personas pueden sufrir una reacción alérgica durante el consumo de estos fármacos. En esos casos debemos acudir al médico lo antes posible.

Cuida tu corazón haciendo ejercicio y olvídate del cirujano


Nadie, nadie, absolutamente nadie puede considerar como una opción viable el llegar al cirujano por problemas en el sistema circulatorio. Por esa razón ¿por qué no tomar medidas preventivas al respecto? Sí, hablo de lo que estás pensando: hacer ejercicio aeróbico, y el consejo no viene de mí, sino que desde la Universidad de Harvard.

Desde la Harvard Medical School el Dr. Christopher Cannon ha expuesto en el Congreso Europeo de Cardiología 2009, manifestando sus consideraciones al respecto e instando a las personas a realizar actividad física. “Un ejercicio aeróbico moderado como hacer bicicleta o una caminata ligera durante media hora diaria al menos cinco días por semana puede entrenar tu corazón para que sea más sano”, dijo Cannon.

El ejercicio aeróbico funciona bajando nuestra presión sanguínea y haciendo, por consiguiente, que el corazón trabaje menos. Un ejercicio aeróbico es simple, mucho más divertido y saludable que pasar el tiempo estresado o sin hacer nada. Añade a tu día un toque de actividad física y sabrás de lo que hablo.


El riesgo cardiovascular crece a medida que crecemos, en mujeres lo hace particularmente después de la menopausia. Además, con los preocupantes niveles de estrés que están afectando a la población y con los altísimos índices de obesidad, vale la pena tener en cuenta estos consejos. Tú salud es la que importa.