Hierbas hepatoprotectoras


Los malestares estomacales, las digestiones lentas y las infecciones del aparato digestivo no sólo son producidas por las grandes comilonas. El estrés y las tensiones también pueden desencadenar estos trastornos a nivel hepático. En estos casos, las hierbas pueden ser de una gran ayuda para calmar estas molestias.

No sólo es importante la calidad de lo que comemos, sino la forma en que nuestro organismo digiere y absorbe los alimentos. Si estos procesos son deficientes, se producen digestiones malas y pesadas, lo que puede estar relacionado con una infinidad de malestares como dolor abdominal, hinchazón, empacho, gases y otros problemas estomacales que pueden afectar nuestras actividades diarias. A continuación, le presentamos seis plantas que pueden ayudarlo a combatir estas molestias y recuperar la salud de su hígado de manera sana y natural.
6 PLANTAS DIGESTIVAS

PLANTA
Agracejo (también conocido como Calafate Argentino)
Boldo (Peumus boldus)
Cardo Mariano (Silybum marianum)
Centaura Menor (Centaurium erythraea)
Poleo (Mentha pulegium)
Menta (Mentha piperita)

PROPIEDADES
Estimula la producción de jugos gástricos y protege frente a las infecciones del aparato digestivo que se pueden manifestar con cólicos o diarreas. También se indica para aliviar el empacho y en casos de estreñimiento.
Se recomienda para todo tipo de trastorno digestivo leve, incluido el estreñimiento, y para tratar dolencias hepáticas. También es diurético.
Excelente protector de numerosas afecciones hepáticas. Además, posee propiedades antihemorrágicas y previene las molestias menstruales.
Es aperitiva, digestiva y eficaz tónico hepático, ya que estimula las secreciones digestivas y abre el apetito.
Abre el apetito, favorece la digestión y combate el dolor abdominal provocado por desajustes digestivos, como vómitos y diarreas.
Es digestiva, aperitiva, facilita la absorción de los nutrientes, calma los espasmos gastrointestinales y la hinchazón abdominal.

CÓMO USARLAS
Infusión de las hojas o frutos, decocción de la corteza, tintura, cápsulas y polvos de raíz.
Infusión de sus hojas solas o con otras hierbas (cardo mariano, diente de león, fumaria, menta, poleo) por la mañana en ayunas o luego de una comida copiosa.
Tisana y decocción de la “alcachofa” triturada con sus semillas incluidas para beber en ayunas. Otra alternativa es mezclar una cucharadita de semillas con yogur.
Decocción con diente de león y achicoria tras un empacho, intoxicación o alergia alimentaria. También se consigue la planta seca para infusión y tintura.
Tisana e infusión para beber después de cada comida.
Infusión de hojas de menta con boldo, diente de león y agracejo, en partes iguales.

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